una familia, dos territorios.

101 AÑOS DE HISTORIA

  • EL ORIGEN

    SAN JUAN DE LUZ - LABASTIDA

    La familia Benoît llega a Labastida desde San Juan de Luz y descubre un territorio que marcará para siempre su historia. La influencia de la Sierra Cantabria y el carácter de sus suelos despiertan una vocación que perdurará durante gerenaciones.

  • 1925 -1930

    EL NACIMIENTO DEL VIÑEDO

    Los primeros viñedos nacen de las antiguas parcelas pertenecientes al Monasterio de San Andrés de Muga, adquiridas mediante una bula papal concedida por Pío XI. Desde el principio, la familia apuesta por una viticultura basada en el respeto al origen y la expresión del terroir.

  • 1930 - 1960

    LA TIERRA COMO MAESTRA

    Las primeras plantaciones alcanzan su madurez y la familia profundiza en el conocimiento de los suelos, el clima y el comportamiento de cada variedad. Estas décadas sientan las bases de una viticultura de precisión, donde cada decisión nace de la observación del viñedo y del respeto por su equilibrio natural.

  • DÉCADA DE 1960

    UN NUEVO HORIZONTE

    El espíritu inquieto de la familia los lleva a Madrid. Comienza una segunda etapa en la que exploran un territorio diferente, con el mismo objetivo: comprender la identidad de cada paisaje a través de la vid.

  • 1960 - 1970

    RECUPERANDO EL PATRIMONIO VITIVINÍCOLA

    En pequeños pueblos madrileños recuperan viñedos históricos de variedades blancas ancestrales, preservando un patrimonio vitícola que corría el riesgo de desaparecer y devolviendo valor a cepas con décadas de historia.

  • DÉCADA DE 1980

    INNOVACIÓN DE LA VID

    La inquietud por seguir evolucionando impulsa la introducción de selecciones masales de Merlot y Syrah procedentes del sur de Francia. Adaptadas al clima madrileño, estas variedades pasan a formar parte de los ensamblajes que definen a Henrique de Benoît.

  • HOY

    LA CUARTA GENERACIÓN

    Cien años después, una nueva generación continúa el legado familiar. Tradición y conocimiento conviven con una mirada contemporánea para elaborar vinos que respetan el ritmo de la naturaleza y expresan con fidelidad el alma de cada viñedo.

  • 101 AÑOS DESPUÉS

    El futuro comienza cada vendimia. Dos territorios, una misma familia y un siglo de aprendizaje.